miércoles, 30 de octubre de 2024
domingo, 27 de octubre de 2024
sábado, 26 de octubre de 2024
Oración con el evangelio de este fin de semana.
“Ánimo, levántate que te llama”. Aquel ciego oyó esas voces y reaccionó acercándose a Jesús. Los que antes le invitaban a callarse son los que ahora, mandados por Ti, invitan al ciego. Gracias, Señor, por los que alguna vez en mi vida me han dicho lo mismo con palabras diferentes. Gracias por los que no han estorbado, ni me han impedido oír tu voz, Señor. Gracias por los que ponen a las personas en el camino por donde pasas. Cada uno tiene que clamar por su propia ceguera; descubrirla, aceptarla y ponerla ante Dios. Qué hermoso saber que hay personas que te ayudan a clamar a Jesús y pedirle que tenga compasión. Señor, ciego soy en muchos aspectos de la vida. Me has curado de muchas cegueras, pero mis ojos vuelven en ocasiones a estar turbios. Y eso me hace salirme del camino, ponerme en la orilla, mendigar cosas que no terminan de satisfacer el corazón. “Hijo de David, ten compasión de mí”, decía aquel ciego. No se puede decir más con menos palabras. Ten compasión de mí, te lo repito, ten compasión de mí. Y entonces Jesús habla: “llámenlo”. Y las voces que antes negaban cambian la candencia y dicen:” ánimo que te llama”. Ojalá que yo dé un salto, y me ponga ante ti sin importarme dejar mantos, títulos, historias viejas, rencores o tantas comodidades. Ligero de equipaje para correr hacia ti, Señor. Y de nuevo escuchar tu voz: “¿Qué quieres que haga por ti?” Y responder lo mismo: “Señor, que pueda ver”. Mis ojos, mis pobres ojos, los hiciste para ver no para llorar. Haz que separ adivinar entre las sombras la luz, que nunca me ciegue el mal, no olvide que existes Tú. Sostén ahora mi fe, pues, cuando llegue a tu hogar con mis ojos te veré y mi llanto cesará.
viernes, 25 de octubre de 2024
LECTURAS DOMINGO XXX DEL TIEMPO ORDINARIO
LECTURAS DEL XXX DOMINGO DEL
TIEMPO ORDINARIO
Primera Lectura
Lectura del libro de
Jeremías (31,7-9):
Salmo
Sal 125, 1-2ab.
2cd-3. 4-5. 6
R/. El Señor ha estado grande
con nosotros,
y estamos alegres
Cuando el Señor cambió la
suerte de Sión,
nos parecía soñar:
la boca se nos llenaba de
risas,
la lengua de cantares. R/.
Hasta los gentiles decían:
«El Señor ha estado grande con
ellos.»
El Señor ha estado grande con
nosotros,
y estamos alegres. R/.
Que el Señor cambie nuestra
suerte,
como los torrentes del Negueb.
Los que sembraban con lágrimas
cosechan entre cantares. R/.
Al ir, iba llorando,
llevando la semilla;
al volver, vuelve cantando,
trayendo sus gavillas. R/.
Segunda Lectura
Lectura de la carta
a los Hebreos (5,1-6):
Evangelio
Lectura del santo
evangelio según san Marcos (10,46-52):
En aquel tiempo, al salir
Jesús de Jericó con sus discípulos y bastante gente, el ciego Bartimeo, el hijo
de Timeo, estaba sentado al borde del camino, pidiendo limosna.
Al oír que era Jesús Nazareno,
empezó a gritar: «Hijo de David, Jesús, ten compasión de mí.»
Muchos lo regañaban para que
se callara.
Pero él gritaba más: «Hijo de
David, ten compasión de mí.»
Jesús se detuvo y dijo:
«Llamadlo.»
Llamaron al ciego, diciéndole:
«Ánimo, levántate, que te llama.»
Soltó el manto, dio un salto y
se acercó a Jesús. Jesús le dijo: «¿Qué quieres que haga por ti?»
El ciego le contestó:
«Maestro, que pueda ver.»
Jesús le dijo: «Anda, tu fe te
ha curado.»
Y al momento recobró la vista
y lo seguía por el camino.
Palabra del SeñoR
jueves, 24 de octubre de 2024
miércoles, 23 de octubre de 2024
VECINDARIO, UN PUEBLO CON ÀNGEL
𝙑𝙚𝙘𝙞𝙣𝙙𝙖𝙧𝙞𝙤, 𝙪𝙣 𝙥𝙪𝙚𝙗𝙡𝙤 𝙘𝙤𝙣 Á𝙣𝙜𝙚𝙡
"...𝘼 𝙛𝙞𝙣𝙚𝙨 𝙙𝙚 𝙢𝙖𝙧𝙯𝙤 𝙙𝙚 1950 𝙨𝙚 𝙞𝙣𝙞𝙘𝙞𝙖𝙧𝙤𝙣 𝙡𝙤𝙨 𝙘𝙞𝙢𝙞𝙚𝙣𝙩𝙤𝙨 𝙙𝙚 𝙡𝙖 𝙣𝙪𝙚𝙫𝙖 𝙞𝙜𝙡𝙚𝙨𝙞𝙖, 𝙦𝙪𝙚 𝙚𝙡 8 𝙙𝙚 𝙣𝙤𝙫𝙞𝙚𝙢𝙗𝙧𝙚 𝙙𝙚 1953 -𝙖ú𝙣 𝙨𝙞𝙣 𝙘𝙤𝙣𝙘𝙡𝙪𝙞𝙧- 𝙚𝙧𝙖 𝙗𝙚𝙣𝙙𝙚𝙘𝙞𝙙𝙖; 𝙮 𝙘𝙚𝙡𝙚𝙗𝙧𝙖𝙙𝙖 𝙚𝙣 𝙚𝙡 𝙧𝙚𝙘𝙞𝙣𝙩𝙤 𝙞𝙣𝙖𝙘𝙖𝙗𝙖𝙙𝙤 𝙡𝙖 𝙥𝙧𝙞𝙢𝙚𝙧𝙖 𝙢𝙞𝙨𝙖 𝙙𝙚 𝙎𝙖𝙣 𝙍𝙖𝙛𝙖𝙚𝙡 𝙙𝙚𝙡 𝙑𝙚𝙘𝙞𝙣𝙙𝙖𝙧𝙞𝙤..."
IMAGEN 1
Ya están llegando las fiestas/ del Arcángel Rafael/ porque el alma está dispuesta/ y la intención ya se presta/ de andar hasta el santuario/ viene ya el rancho canario/ ¡Que no hay ángel que asemeje/ al que cobija y protege/ al pueblo de Vecindario!”
Tal como reseñaba Humberto Pérez en sus investigaciones toponímicas; el nuevo municipio de Santa Lucía de Tirajana se creó en 1815, para el que se segregaban Sardina y otros pagos del interior del de San Bartolomé de Tirajana, que se unieron a los pagos de la costa del municipio de Agüimes hasta la cuenca del barranco de Balos, entre los que se encontraban los por entonces nuevos asentamientos de Vecindario y Doctoral que allí se encontraban casi de precario. Vecindario era un asentamiento diseminado con escasa relación con el histórico asentamiento de Sardina cuyos pobladores estuvieron inicialmente vinculados al ingenio azucarero y a las plantaciones de caña.
Una semiárida llanura cruzada por el llamado Camino del Conde que servía de paso a sus caballerías hacia Juan Grande o Maspalomas y que fue descrita por el diácono Isidoro Sánchez López en su pregón de 1968, como desértica tierra rojiza azotada por el viento; como un “campo inmenso de siembra de trigo y otros cereales que se arrojaban al terreno casi sin los trabajos más elementales de acondicionamiento del mismo. El trigo quedaba así a merced de las lluvias y si el cielo se mostraba favorable bajaban en los veranos bandadas de segadores a recoger las cosechas”
Algunas construcciones como la llamada “Casa Encarnada” junto a la Era de Verdugo y la “Casa Alta” del Doctoral, a la que se unió después la de don Luis Gil se desperdigaban por el campo, sin que como ocurriera después, el camino sirviera de eje urbanístico. La posterior mejora de la carretera a partir de 1928 y el acceso al agua hizo posible el cultivo del tomate. Y así, cientos, miles de personas se trasladaron en la primera mitad del pasado siglo durante la época de la zafra a ganar dinero para dotes, pagar deudas, comprar alguna tierrita o arreglar las casas familiares desde todas las esquinas no sólo de la geografía grancanaria, sino también de otras islas del archipiélago.
Ahí estuvo el germen de Vecindario. No en proyectos políticos, ni en inquietudes de exportadores. Estuvo en la voluntad de los hombres y mujeres que llegaron a un lugar en apariencia inhóspito y de clima riguroso, pero en el que decidieron asentar sus hogares, sus negocios, su futuro y en resumen, el resto de sus vidas. En un primer momento, en lamentables situaciones como la que describiera el pregonero cuando decía que “perdidas en aquellas desérticas llanuras, habitando chozas de piedra y barro, vivían estas familias con las mayores dificultades para satisfacer sus necesidades primarias de adquisición fácil de productos, de enseñanza, de diversión. Se trabajaba fatigosamente, sin que el domingo se distinguiera apenas del lunes y los almacenes de empaquetado, trabajo de la mujer, no se cerraban con frecuencia hasta las altas horas de la madrugada. En las orillas de los cultivos, los niños, incluso bebés, esperaban pacientemente a que la madre apareciera de cuando en cuando a echarle rápida mirada”. Mucho se ha escrito y se ha investigado sobre esta etapa histórica; algo digno de ver, analizar y sentir como un símbolo del esfuerzo de la gente canaria por trazar y trabajar la senda de su futuro. Vecindario puede servir como un extraordinario ejemplo de ello. Las primeras viviendas de aparceros, tiendas y negocios que fueron surgiendo a la orilla de la carretera, hicieron posible esta columna que vertebrara la nueva comunidad humana y que posteriormente se convertiría en la Avenida de Canarias.
IMAGEN 2
Aquello fue lo que vio y dolió al obispo Antonio Pildain y Zapiain cuando en 1938 llegara a su diócesis. Quizá es verdad lo que opinan investigadores sobre el devenir social y económico de Vecindario: que fue Pildain una de las primeras personas que supo ver lo que se estaba forjando y quiso aglutinarlo, cohesionarlo con la presencia viva de la religión. El hecho de que en marzo de 1943 erigiera parroquia desgajando su territorio de Sardina, en aquellas tierras que más parecían semilla que árbol, lo ratifica.
San Rafael del Vecindario surgió parroquialmente sin imagen de envergadura, ni retablos, ni sacristía ni templo. Por no tener no tenía ni un lugar fijo donde celebrar las misas; pero pese a ello, nació y creció. Lugares de uso militar; la era de Verdugo; los almacenes de Hijos de Diego Betancor; los de Bruno Naranjo; o los de la Casa Ciel; construcciones particulares de Patricio Domínguez, José Monroy Santana o José Cerpa; fueron durante la década de los cuarenta los lugares donde la eucaristía dominical y precepto, que unificaba y enorgullecía al Vecindario, santificó cada esquina de la nueva población.
Las ansias de tener un lugar propio, ante las inclemencias del tiempo y las posibles irreverencias que se pudieran producir, dieron su fruto seis años más tarde de su erección como parroquia. En abril de 1949, el arquitecto diocesano Rafael Massanet y Faus presentaba el proyecto de la iglesia de San Rafael de Vecindario; de limpia fachada coronada con cruz en hastial y sobre cuya portada se planteaba una hornacina donde estaría la imagen pétrea del arcángel y a la derecha la torre campanario que anunciaría en todas aquellas calles y plazas que iban surgiendo que ya “había templo”. O lo había prontamente sobre el solar de 5500 metros cuadrados que en 1948 había donado el exportador José Verdugo y Acedo, hijo de Juan Benito Verdugo y Pestana y Jerónima Acedo y Valdés.
A fines de marzo de 1950 se iniciaron los cimientos de la nueva iglesia, que el 8 de noviembre de 1953 -aún sin concluir- era bendecida; y celebrada en el recinto inacabado la primera misa de San Rafael del Vecindario, por el párroco de la misma Román Navarro, y sirviendo de diácono y subdiácono los curas del Ingenio y Agüimes y el coro dirigido por el de Sardina.
Por eso, en 1954, hace setenta años, los hombres y mujeres de Vecindario querían ya celebrar la honra de su pueblo y hacer fiestas con mérito; pero en octubre, una terrible plaga de langosta combinada luego con lluvias asoló la isla entera, arrasando sobre todo las tierras sureñas. Y, además, la única imagen que se tenía del Santo Arcángel era una de pequeño tamaño del tipo de Olot.
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Ello no fue inconveniente para la pujante ciudadanía de Vecindario. La Comisión de Fiestas se reunió con el Gobernador Civil el 26 de noviembre y lo invitaron para dar mayor solemnidad a lo que querían hacer. Con motivo del Año Santo, en noviembre de 1954 Vecindario celebró sus primeras fiestas. En ausencia de imagen de San Rafael, éstas fueron realizadas en honor a Nuestra Señora de Fátima bendecida en el domicilio de don Bernardo Cazorla Jiménez el 26 de aquel mes.
El domingo 28 de noviembre de 1954 tuvo lugar la función religiosa en la que un coro de jóvenes de la parroquia interpretó la Gran Misa Coral “Pío X” del compositor Julián Vilaseca, estando el panegírico a cargo del Reverendo Padre Pablo Napal Escudero, Superior de la Residencia de Jesuitas de Las Palmas. Al término de la función, el gobernador civil Santiago Guillén Moreno que la había presidido, inauguró oficialmente el templo, con la presencia asimismo del alcalde de Santa Lucia, José Fabelo Ruano. A las 5,30 de aquel día, la primera procesión de la historia de Vecindario recorrió el pueblo con la imagen de Nuestra Señora de Fátima.
No faltaron por supuesto los actos cívicos: la Cabalgata de Gigantes y Cabezudos que hizo el recorrido Cruce de Sardina, Casa Pastores, Sardina, Paredilla, Doctoral, Cerruda y Vecindario; cine al aire libre; fuegos artificiales; diana floreada, tracas, feria de ganado, carrera de bicicletas desde el Cruce de Sardina al Doctoral y regreso a la plaza de San Rafael; carrera de motos desde el Cruce de Arinaga a la plaza de San Rafael; baloncesto femenino; piñata; carrera de burros; carrera de sacos; lucha canaria y actuación del cuarteto “La Luz”. Magnífico programa para aquel Vecindario de hace siete décadas.
Pero aún no tenía la parroquia imagen de su advocación; algo a lo que se le puso solución al año siguiente. El 16 de octubre de 1955 se bendijo la nueva y hermosa imagen del Arcángel, procedente de Olot; que procesionó por primera vez el 23 de octubre, tras la función cuyo panegírico estuvo a cargo de Juan Alonso Vega, canónigo magistral de Canarias.
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El resto de la crónica de aquellas extraordinarias fiestas que queden para el próximo año; cuando el pueblo de Vecindario celebrará conjuntamente con su párroco Higinio Sánchez, la Bajada por primera vez al sur grancanario de Nuestra Señora del Pino con motivo del Jubileo de la Esperanza.
En los años siguientes, personalidades de la cultura, del clero y la política isleña pasaron por las fiestas de San Rafael del Vecindario, las bandas de Teror, de Telde, Los Gofiones, sus extraordinarias ferias, terminaron por dar al pueblo que tan humildemente había surgido casi de la nada, el empaque y el mérito que sus habitantes merecían por su honestidad y capacidad de trabajo. Otras imágenes para uso procesional, o la del escultor Luis Montull han ido enriqueciendo la iconografía que de su titular posee la parroquia.
El templo que fue durante décadas casi una imagen sencilla de aquellos almacenes donde sus mujeres trabajaban hasta la extenuación; ha pasado los últimos años por profundos procesos de restauración y embellecimiento. A fines de 2003 comenzó la última y más intensa fase de este proceso. La retirada de los techos de uralita, nuevas cubiertas de madera, vidrieras, etc, que han ocupado y preocupado a los últimos párrocos, como a Antonio Juan López -en la actualidad en Telde y al que aún recuerdo por los pasillos del colegio Monseñor Socorro de Teror- Alejandro Santana o el citado Higinio Sánchez.
El retablo del templo de las Siervas de María de Las Palmas de Gran Canaria es un ejemplo de su intención de traer lo mejor para Vecindario. Las Siervas de María cerraron templo y convento en mayo de 2009. El retablo pequeño de los dos que poseían fue en el 2010 para Vecindario con la imagen de San José -de la que sólo se quedaron con la vara de plata-, San Juan y otros distintos objetos como el lienzo de una Adoración Eucarística. La imagen de Nuestra Señora de la Salud fue para la iglesia de la urbanización de Los Llanos.
Luis Doreste Silva escribía en 1958 que era “un gozo para el caminante tocar este paralelo, pararse en este cruce de la isla, en este pueblecito crucial del sur que aparece de pronto como flor pequeña y mágica de su entraña, muy en savias guardadas, vertido secreto de fecundidad. San Rafael del Vecindario, jurisdicción tirajanera…en busca de riberas, traduciéndose en techos nuevos, blancos, risueños, rumor y trajín de hombres”
No se podía haber elegido mejor para que Nuestra Señora del Pino bajara a un lugar donde se simbolizara como en ningún otro los principios del Año Jubilar.
José Luis Yánez Rodríguez
Cronista Oficial de Teror
NOVENA A SAN RAFAEL ARCÁNGEL
𝙃𝙊𝙔 𝙀𝙎 𝙀𝙇 Ú𝙇𝙏𝙄𝙈𝙊 𝘿Í𝘼 𝘿𝙀 𝙇𝘼𝙎 𝙉𝙊𝙑𝙀𝙉𝘼𝙎 𝙀𝙉 𝙃𝙊𝙉𝙊𝙍 𝘼 𝙉𝙐𝙀𝙎𝙏𝙍𝙊 𝙋𝘼𝙏𝙍Ó𝙉 𝙎𝘼𝙉 𝙍𝘼𝙁𝘼𝙀𝙇 𝘼𝙍𝘾Á𝙉𝙂𝙀𝙇.
𝙀𝙉 𝙀𝙇𝙇𝘼𝙎 𝘾𝙊𝙉 𝙁𝙀 𝙇𝙀 𝙃𝙀𝙈𝙊𝙎 𝙋𝙍𝙀𝙎𝙀𝙉𝙏𝘼𝘿𝙊 𝙔 𝙍𝙀𝙕𝘼𝘿𝙊 𝘾𝘼𝘿𝘼 𝘿Í𝘼:
🔷San Rafael en este primer día de tu novena quita las piedras del camino que nos impiden recibir la fe que necesitamos.
🔷San Rafael en este segundo día de tu novena tómanos de la mano para que no perdamos la esperanza. Haznos vivir con ilusión y sembrando con paciencia.
🔷San Rafael en este 𝘁𝗲𝗿𝗰𝗲𝗿 𝗱í𝗮 𝗱𝗲 𝘁𝘂 𝗻𝗼𝘃𝗲𝗻𝗮, tu que sabes que Dios es amor, que tus santas alas traigan aromas de ese amor que a ti, santo arcángel, te envuelve.
🔷San Rafael en el cuarto día de la novena te pido el don de la paciencia. Esa que Dios te ha dado para acompañar a las personas que necesitamos tiempo para madurar.
🔷San Rafael en el quinto día de la novena pido que nos comuniques de parte de Dios, a quien sirves, el don de la fortaleza y la perseverancia, para poder ser recio y no desfallecer en la lucha de cada día.
🔷San Rafael en este sexto día de tu novena ofrécemos la medicina del perdón, que cure tantas heridas, y nos ayude a convivir y mirar hacia adelante sin rencor.
🔷San Rafael, en el séptimo día de tu novenario, tu que eres arcángel caminante, pide al Señor que allane nuestros caminos y que dé éxitos a nuestros proyectos que nacen del amor y del servicio.
🔷San Rafael, en el octavo dia de tu novenario te pido por las familias para que las libres de todo mal ya que fuiste enviado a proteger a un matrimonio en su amor y fidelidad.
🔷San Rafael, llegados a este último día de tu novena, en vísperas de tu fiesta, te pido que abras de nuevo el pez, que Dios te dio, y con sus entrañas me cures de tantas cegueras espirituales.
martes, 22 de octubre de 2024
¿ELQUE QUIERA SER GRANDE...?
A veces da la impresión de que seguir a Jesús de Nazaret es como un castigo o como una exigencia que pesa sobre los hombros de los cristianos. Es decir, por ser cristiano hay que cumplir con unos mandamientos y seguir un comportamiento moral que nos obliga a muchas renuncias: la eucaristía se convierte en un precepto que procuro quitarme de encima cuanto antes, el sábado por la tarde, para tener el domingo libre; y hasta los compromisos que adquiero en la parroquia comienzan con una ilusión enorme, pero se acaban viviendo como una carga que conlleva demasiado trabajo y pocas satisfacciones. En el momento en que empezamos a tener reuniones, o cursos de formación...ya la tarea evangelizadora se empieza a ensombrecer.
Valientes son a los que hoy recordamos en la Iglesia universal. A los misioneros. En el evangelio vemos que Santiago y Juan están viviendo el seguimiento de Jesús como una exigencia que les pesa, por eso piden sentarse uno a la derecha y otro a la izquierda y Jesús les responde, que el que quiera ser el primero que sea el último. Jesús quiere que sus discípulos de entonces y los de ahora, comprendamos que seguirle, es exigente, pero que esa exigencia no hemos de vivirla como una carga o un castigo, sino que, cuando la aceptamos, como respuesta a la llamada de Dios, puede tener un poder transformador, precisamente por la entrega y el sacrificio.
Las palabras de Jesús van dirigidas a todos nosotros, pero hoy nos sirven para valorar y agradecer el trabajo de algunos miembros de la Iglesia que están anunciando el evangelio en territorios lejanos: los misioneros. Los misioneros padecen con quienes viven en situaciones de pobreza, tanto material como la mayor pobreza que es no conocer a Cristo. Por eso,no buscan puestos de honor allí donde son enviados, sino que se hacen servidores y trabajan y sufren para que otros puedan conocer, amar y seguir a Jesús de Nazaret.
Jesús dice que el que quiera ser grande, por eso hoy me quiero acordar de aquellos misioneroscuyos nombres no vienen en los periódicos. Nadie les cede el paso en ningún lugar, que no tienen títulos ni cuentas bancarias, pero son grandes. Tienen algo que no se puede comprar con dinero: bondad, capacidad de acogida, ternura, compasión hacia el necesitado.
Hombres y mujeres del montón, misioneros de la vida, gentes de a pie a los que pocos valoran, pero que van pasando por la vida poniendo amor y cariño a su alrededor. Personas sencillas y buenas que sólo saben vivir echando una mano y haciendo el bien a quien lo necesita. Gentes que no conocen el orgullo ni tienen grandes pretensiones. Hombres y mujeres a los que se les encuentra en el momento oportuno, cuando se necesita la palabra de ánimo, la mirada cordial, la mano cercana.
Padres sencillos y buenos que se toman tiempo para escuchar a sus hijos pequeños, responder a sus infinitas preguntas, disfrutar con sus juegos y descubrir de nuevo la vida junto a ellos. Madres incansables que llenan el hogar de calor y alegría. Mujeres que no tienen precio pues saben dar a sus hijos lo que más necesitan para enfrentrarse a la vida. Esposos que van madurando su amor día a día, aprendiendo a ceder, cuidando generosamente la felicidad del otro, perdonándose mutuamente en los mil roces de la vida.
Estas gentes desconocidas son los que hacen el mundo más habitable y la vida más humana. Ellos ponen un aire limpio y respirable en nuestra sociedad. De ellos ha dicho Jesús que son grandes porque viven al servicio de los demás.
Ellos mismos no lo saben, pero gracias a sus vidas se abre paso en nuestros barrios y hogares la energía más antigua y genuina: la energía del amor. En el desierto de este mundo, a veces tan inhóspito y duro, donde sólo parece crecer la rivalidad y el enfrentamiento, ellos son pequeños oasis en que brota la amistad, la reciprocidad y mutua ayuda. No usan los puños ni gritan muchas palabras. No se pierden en discursos y teorías. Lo suyo es amar calladamente y prestar ayuda a quien la necesite.
Es posible que nadie les agradezca nunca nada. Probablemente no se les hará grandes homenajes. Pero estos hombres y mujeres son grandes porque son humanos. Ahí está su grandeza. Dios los lleva grabados en su corazón.
Gracias a los misioneros de la vida
Hasta la próxima
Paco Mira
lunes, 21 de octubre de 2024
domingo, 20 de octubre de 2024
sábado, 19 de octubre de 2024
viernes, 18 de octubre de 2024
LECTURAS DEL XXIX DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO
Primera Lectura
Lectura del libro de Isaías (53,10-11):
El Señor quiso triturarlo con el sufrimiento, y entregar su vida como expiación: verá su descendencia, prolongará sus años, lo que el Señor quiere prosperará por su mano. Por los trabajos de su alma verá la luz, el justo se saciará de conocimiento. Mi siervo justificará a muchos, porque cargó con los crímenes de ellos.
Salmo
Sal
32,4-5.18-19.20.22
R/. Que tu misericordia,
Señor, venga sobre nosotros,
como lo esperamos de ti.
Que la palabra del Señor es
sincera,
y todas sus acciones son
leales;
él ama la justicia y el
derecho,
y su misericordia llena la
tierra. R/.
Los ojos del Señor están
puestos en sus fieles,
en los que esperan en su
misericordia,
para librar sus vidas de la
muerte
y reanimarlos en tiempo de
hambre. R/.
Nosotros aguardamos al Señor:
él es nuestro auxilio y
escudo.
Que tu misericordia, Señor,
venga sobre nosotros,
como lo esperamos de ti. R/.
Segunda Lectura
Lectura de la carta
a los Hebreos (4,14-16):
Palabra de Dios
Evangelio
Lectura del santo
evangelio según san Marcos (10,35-45):
Les preguntó: «¿Qué queréis
que haga por vosotros?»
Contestaron: «Concédenos
sentarnos en tu gloria uno a tu derecha y otro a tu izquierda.»
Jesús replicó: «No sabéis lo
que pedís, ¿sois capaces de beber el cáliz que yo he de beber, o de bautizaros
con el bautismo con que yo me voy a bautizar?»
Contestaron: «Lo somos.»
Jesús les dijo: «El cáliz que
yo voy a beber lo beberéis, y os bautizaréis con el bautismo con que yo me voy
a bautizar, pero el sentarse a mi derecha o a mi izquierda no me toca a mí
concederlo; está ya reservado.»
Los otros diez, al oír
aquello, se indignaron contra Santiago y Juan.
Jesús, reuniéndolos, les dijo:
«Sabéis que los que son reconocidos como jefes de los pueblos los tiranizan, y
que los grandes los oprimen. Vosotros, nada de eso: el que quiera ser grande,
sea vuestro servidor; y el que quiera ser primero, sea esclavo de todos. Porque
el Hijo del hombre no ha venido para que le sirvan, sino para servir y dar su
vida en rescate por todos.»
Palabra del Señor
martes, 15 de octubre de 2024
FELICITAMOS A TODOS LOS QUE LLEVAN EL NOMBRE DE SANTA TERESA .💗
VIVO SIN VIVIR EN MI.
Vivo sin vivir en mí,
y tan alta vida espero,
que muero porque no muero.
Vivo ya fuera de mí
después que muero de amor;
porque vivo en el Señor,
que me quiso para sí;
cuando el corazón le di
puse en él este letrero:
que muero porque no muero.
Esta divina prisión
del amor con que yo vivo
ha hecho a Dios mi cautivo,
y libre mi corazón;
y causa en mí tal pasión
ver a Dios mi prisionero,
que muero porque no muero.
¡Ay, qué larga es esta vida!
¡Qué duros estos destierros,
esta cárcel, estos hierros
en que el alma está metida!
Sólo esperar la salida
me causa dolor tan fiero,
que muero porque no muero.
¡Ay, qué vida tan amarga
do no se goza el Señor!
Porque si es dulce el amor,
no lo es la esperanza larga.
Quíteme Dios esta carga,
más pesada que el acero,
que muero porque no muero.
Sólo con la confianza
vivo de que he de morir,
porque muriendo, el vivir
me asegura mi esperanza.
Muerte do el vivir se alcanza,
no te tardes, que te espero,
que muero porque no muero.
Mira que el amor es fuerte,
vida, no me seas molesta;
mira que sólo te resta,
para ganarte, perderte.
Venga ya la dulce muerte,
el morir venga ligero,
que muero porque no muero.
Aquella vida de arriba
es la vida verdadera;
hasta que esta vida muera,
no se goza estando viva.
Muerte, no me seas esquiva;
viva muriendo primero,
que muero porque no muero.
Vida, ¿qué puedo yo darle
a mi Dios, que vive en mí,
si no es el perderte a ti
para mejor a Él gozarle?
Quiero muriendo alcanzarle,
pues tanto a mi Amado quiero,
que muero porque no muero.
lunes, 14 de octubre de 2024
domingo, 13 de octubre de 2024
sábado, 12 de octubre de 2024
viernes, 11 de octubre de 2024
¿TENEMOS O SOMOS MÁS?
Hay una cosa clara y es que tenemos mucho más que las generaciones que nos han precedido. Tenemos mucho más que nuestros abuelos y que nuestros padres. No solo en adelantos tecnológicos, sino en propuestas que hacemos y que la sociedad nos hace. Pero la pregunta que tenemos que hacernos, es si en valores somos y tenemos más que nuestros predecesores: ¿somos más honrados, felices, más libres de lo que fueron nuestros mayores’
Hoy el evangelio nos habla de pobreza y esta es una actitud profunda de confianza y descanso en Dios. Esta es una vivencia, una experiencia que se tiene en el fondo de la vida, del ser. Si queremos saber qué cristianos somos, miremos nuestra relación con los más pobres y débiles de la sociedad. El test del cristiano es el pobre. Comunmente solemos pensar que para saber vivir hay que ser rico, por eso ponemos nuestra confianza en el dinero; para vivir bien necesitamos mucho dinero, muchas cosas, cuanto más tengamos meor vida llevaremos.
Hoy tenemos mucho más que las generaciones anteriores, pero realmene ¿somos más?, ¿somos más honrados, más felices, más libres de lo que fueron nuestros mayores?. Del tener no viene el ser. Hablar de la pobreza crea siempre cierto escozor. La pregunta sería, ¿dónde pongo yo mi confianza?. Hoy diríamos que unos confían en la cuenta corriente, en el prestigio social... La pobreza es una actitud profunda de confianza y descanso en Dios, una experiencia que se tiene en el ser.
La pobreza, como la libertad o el celibato o el matrimonio son cuestiones radicales por las que uno opta lleno de confianza y buena voluntad. La pobreza no significa miseria. Decía san Benito que la comida no tiene que ser obsesión ni por exceso ni por defecto. Si nos fijamos en el dinero no debe ser una obsesión en la vida. La pobreza es la actitud de poner nuestra confianza en Dios, es el verdadero pobre. No tenemos que ir muy lejos, sino adentrarnos en nosotros mismos, en nuestros recorridos y vivencias, porque el ser pobre no se discute, se medita y se opta.
Dios nos mira a todos y cada uno de nosotros: a Zaqueo, a Pedro al ladrón en la cruz, a Judas, al buen muchacho de hoy. Mira al joven con afecto y le invita a la pobreza y a la generosidad. El cumplir los mandamientos no bastan para crear personas. Pero del bienaventurados los pobres no nos va a venir la riqueza. Somos bienaventurados y felices por la confianza en Jesús. La pobreza es una libertad ante los bienes, una solidaridad con los más pobres de nuestra comunidad. Si el test del cristiano es el pobre, miremos cómo es nuestra relación con ellos.
Aunque vivamos observando fielmente unas normas de conducta religiosa, al encontrarnos con el evangelio descubriremos que en nuestra vida no hay verdadera alegría y nos alejaremos del mensaje de Jesús con la misma tristeza que aquel que se alejó muy triste porque era muy rico. Con frecuencia los cristianos nos instalamos en nuestra religión, sin reaccionar ante la llamada del evangelio y sin buscar ningún cambio excesivo en nuestra vida. Hemos rebajado el evangelio acomodándolo a nuestros intereses.
A nosotros, como al del evangelio se nos dice: una cosa te falta. ¿Qué nos falta a nosotros en un mundo en el que – en teoría - no falta de nada?. Pues probablemente la salud, el trabajo, la compañía, la empatía... a todos nos falta algo. Por ello en la primera lectura se nos invita a pedir la sabiduría. Sabio es el
que sabe atender a sus mayores, el que sabe acompañar en los momentos importantes de la vida, los que saben reconocer a Dios en todo aquello que hacen.
Ante el evangelio nos hemos de preguntar sinceramente si nuestra manera de ganar y de gastar el dinero es la propia de quien sabe compartir o del que solamente busca acumular. Si no sabemos dar de lo nuestro al necesitado algo esencial nos falta para vivir con la alegría cristiana.
Miremos en nuestra vida lo que nos impide seguir a Jesús; descubramos lo que nos puede dificultar el seguirle de verdad. Debemos dar gracias por tantos hombres y mujeres, jovenes y adúltos que han hecho del seguimiento de Jesús el ideal de sus vidas y a causa de ello han dejado. Honores, dinero, propiedades, casa, patria, lengua, amigos...Todos ellos han de ser un estímulo para nuestras vidas. Ojalá que en el mundo de hoy podamos oir la misma invitación que al joven rico: ve, vende lo que tienes y dalo a los pobres. Despúes ven y sígueme que es posible.
Hasta la próxima
Paco Mira
LECTURAS DEL XXVIII DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO
LECTURAS DEL XXVIII DOMINGO
DEL TIEMPO ORDINARIO
Primera Lectura
Lectura del libro de
la Sabiduría (7,7-11):
Salmo
Sal
89,12-13.14-15.16-17
R/. Sácianos de tu
misericordia, Señor
Enséñanos a calcular nuestros
años,
para que adquiramos un corazón
sensato.
Vuélvete, Señor, ¿hasta
cuando?
Ten compasión de tus siervos.
R/.
Por la mañana sácianos de tu
misericordia,
y toda nuestra vida será
alegría y júbilo.
Dános alegría, por los días en
que nos afligiste,
por los años en que sufrimos
desdichas. R/.
Que tus siervos vean tu
acción, y sus hijos tu gloria.
Baje a nosostros la bondad del
Señor
y haga prósperas las obras de
nuestras manos. R/.
Segunda Lectura
Lectura de la carta
a los Hebreos (4,12-13):
Evangelio
Lectura del santo
evangelio según san Marcos (10,17-30):
Jesús le contestó: «¿Por qué
me llamas bueno? No hay nadie bueno más que Dios. Ya sabes los mandamientos: no
matarás, no cometerás adulterio, no robarás, no darás falso testimonio, no
estafarás, honra a tu padre y a tu madre.»
Él replicó: «Maestro, todo eso
lo he cumplido desde pequeño.»
Jesús se le quedó mirando con
cariño y le dijo: «Una cosa te falta: anda, vende lo que tienes, dale el dinero
a los pobres, así tendrás un tesoro en el cielo, y luego sígueme.»
A estas palabras, él frunció
el ceño y se marchó pesaroso, porque era muy rico.
Jesús, mirando alrededor, dijo
a sus discípulos: «¡Qué difícil les va a ser a los ricos entrar en el reino de
Dios!»
Los discípulos se extrañaron
de estas palabras.
Jesús añadió: «Hijos, ¡qué
difícil les es entrar en el reino de Dios a los que ponen su confianza en el
dinero! Más fácil le es a un camello pasar por el ojo de una aguja, que a un
rico entrar en el reino de Dios.»
Ellos se espantaron y
comentaban: «Entonces, ¿quién puede salvarse?»
Jesús se les quedó mirando y
les dijo: «Es imposible para los hombres, no para Dios. Dios lo puede todo.»
Pedro se puso a decirle: «Ya
ves que nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido.»
Jesús dijo: «Os aseguro que
quien deje casa, o hermanos o hermanas, o madre o padre, o hijos o tierras, por
mí y por el Evangelio, recibirá ahora, en este tiempo, cien veces más –casas y
hermanos y hermanas y madres e hijos y tierras, con persecuciones–, y en la
edad futura, vida eterna.»
Palabra del Señor






























