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sábado, 21 de marzo de 2020
viernes, 20 de marzo de 2020
jueves, 19 de marzo de 2020
viernes, 11 de marzo de 2016
DIA DEL SEMINARIO
El día del Seminario en el Año de la
Misericordia, lleva por lema, “Enviados a reconciliar”. Se celebra el día de
San José , 19 de marzo. Este año al coincidir este día con el domingo de Ramos
se adelanta al domingo más próximo, es decir, 13 de marzo
Enviados
a
reconciliar
viernes, 1 de mayo de 2015
SAN JOSÉ
HOY LA IGLESIA RECUERDA EN EL DÍA DE LOS TRABAJADORES A SAN JOSÉ
Padre
Celestial, al entrar en mi lugar de trabajo, deseo invocar Tu Presencia, para
darte gracias por este nuevo día.
Te
pido Tu paz, Tu gracia, Tu misericordia y Tu orden perfecto para esta oficina.
Te
pido que bendigas todo lo que se hable, piense, decida y haga dentro de estas
paredes.
Bendice
mis proyectos, ideas y todo lo que realice, para que aún mis más pequeños
logros sean testimonio de tu gloria.
Bendice,
Señor, a mis jefes, compañeros, clientes y a todas las personas que este día se
relacionen conmigo.
Renueva
mis fuerzas para hacer mi trabajo de la mejor forma posible.
En
este día te pido, Señor, un corazón generoso para atender con amabilidad a
todas las personas y no ser indiferente a sus necesidades.
Ojos
para descubrir lo mejor en los que me rodean.
Una
boca que sonría con frecuencia, que diga frases optimistas y que enmudezca para
los rumores y palabras ofensivas.
Dos
manos que trabajen honradamente y con entusiasmo, para satisfacer las
necesidades de mi familia y mías.
Mente
abierta a todas las ideas, para pensar bien de los demás y entender sin
prejuicios a los que piensen distinto a mí.
Especialmente,
Señor, dame una fe profunda para creer en Tu palabra y una voluntad decidida
para actuar correctamente y hacer el bien.
Señor,
cuando esté confundido(a) guíame, cuando me sienta débil, fortaléceme, cuando
esté cansado(a) lléname con la luz del Espíritu Santo.
Te
pido que en este día el trabajo que haga y la manera cómo lo haga, esté de
acuerdo con Tu palabra y Tus mandamientos.
Y te
pido, Señor, que cuando termine mi trabajo de hoy, me conduzcas con seguridad
hasta mi destino.
Bendice
mi familia y cuida mi hogar para que todas mis cosas estén como las dejé cuando
salí de casa.
Señor,
te agradezco por todo lo que has hecho en mi vida, lo que haces y lo que harás.
En
el nombre de Jesús, te doy las gracias por los dones con que me bendecirás el
día de hoy, ayúdame a usarlos con responsabilidad en tu honor.
Amén.
jueves, 19 de marzo de 2015
viernes, 13 de marzo de 2015
ENSEÑANOS, JOSÉ
Enséñanos,
José,
cómo
se es “no protagonista”,
cómo
se avanza sin pisotear,
cómo
se colabora sin imponerse,
cómo
se ama sin reclamar.
cómo
se obedece sin rechistar
cómo
ser eslabón entre el presente y el futuro
cómo
luchar frente a tanta desesperanza
cómo
sentirse eternamente joven
Dinos,
José,
cómo
se vive siendo “número dos”,
cómo
se hacen cosas fenomenales
desde
un segundo puesto.
Cómo
se sirve sin mirar a quién
cómo
se sueña sin más tarde dudar
cómo
morir a nosotros mismos
cómo
cerrar los ojos, al igual que tú,
en
los brazos de la buena Madre.
Explícanos
cómo
se es grande sin exhibirse,
cómo
se lucha sin aplauso,
cómo
se avanza sin publicidad,
cómo
se persevera y se muere uno
sin
esperanza de un póstumo homenaje
cómo
se alcanza la gloria desde el silencio
cómo
se es fiel sin enfadarse con el cielo.
Dínoslo,
en este tu día, buen padre José.
martes, 18 de marzo de 2014
VOCABULARIO DE SAN JOSÉ PARA ENSEÑAR AL NIÑO JESÚS
En el País de la fantasía, donde la
ciencia no comprende nada y donde los niños son felices, acaban de encontrar un
viejo manuscrito. Los entendidos que lo han analizado consideran que es
auténtico, así que lo comunicamos a la prensa para conocimiento del mundo. Para
leerlo, dicen, hay que hacerse como niños. Los que se creen grandes quizá
comprenderán poco. Esperamos que al menos puedan sentir, allá muy dentro, la
necesidad de hacerse hoy un poco como niños.
El manuscrito, según parece, fue un
vocabulario que preparó San José para dar clases al Niño Jesús y se reproduce a
continuación:
Alegría: lo
que sentimos María y yo cuando te vemos.
Amigo: Es
el que no piensa en sí, sino en el otro. Es el que da la vida por el que
ama. Entonces, Jesús, amigos de verdad
hay pocos. O, mejor, hay uno: tú en la cruz...
Amor:
eso que tú eres y que quieres que seamos todos los hombres y mujeres del
planeta.
Banquete:
una fiesta por algo grande. En los cielos hay banquete siempre que un pecador
se convierte. ¿Cómo consigues que haya vino para tanta fiesta?
Cizaña: lo
que siembra un enemigo para estropear la cosecha. Dicen que hay mucha cizaña
por ahí, pero yo sólo veo trigo cuando miro tus ojos frescos, dulces, serenos,
limpios.
Cordero: un
animal bueno, manso, siempre listo para el sacrificio. Algunos dicen que un
poco tonto, pero no puede ser tonto: los tontos son seres inteligentes
empobrecidos y egoístas, y el cordero es generoso por esencia.
Cosecha: Ese
momento en el cual los hombres recogemos lo que tu Padre nos dio. Se puede
convertir en un momento de alegría y solidaridad o de egoísmo y rencillas.
Cruz: no
quiero explicártelo. Lloro cada vez que me entero que han crucificado a un
bandido.
Divorcio:
una mala costumbre que permite destruir el proyecto de Dios respecto del amor
humano.
Egoísmo: un
amor equivocado que no lleva a nada. Creo que no entenderás nunca lo que es
pues tú eres lo contrario.
Estrella:
para los científicos, algo que tal vez ya no existe. Para ti y para mí, un
guiño de tu Padre que saluda a los hombres y mujeres del planeta.
Lirio:
una flor que se viste mejor que Salomón. Una sonrisa al cielo, un momento de
paz y de ternura, una señal de tu Padre que se cuida de todo. Dile de mi parte
que también crezcan árboles para no perder el trabajo de carpintero...
Lluvia: lo
que manda tu Padre sobre buenos y malos y llena de goteras nuestra casa.
María: el
nombre más hermoso después del tuyo. Con ella vivo y trabajo, sueño y sufro. Me
ha revelado un poco de tu
misterio,
y me ha dicho que tú eres único.
Matrimonio:
una vocación maravillosa desde la creación del mundo que hace que hombre y
mujer sean una sola carne y que ayuden a tu Padre al nacimiento de nuevos
hijos.
Misericordia: no
sabía lo que era hasta que tú naciste. Es compasión, es cercanía, lavar al
herido, limpiar al pecador, acoger al fugitivo, perdonar al traidor. Es algo
que se inicia en la tierra con tu venida y que nos puede hacer felices para
siempre.
Moneda: lo
que tendrás que usar para pagar impuestos. Sirve mucho si se emplea para
atesorar en el cielo a base de limosnas. No sirve nada si en nuestro corazón
reina el egoísmo y la avaricia, y la guardamos en un banco para aumentar los
intereses y disminuir la alegría del dar.
Muerte: ese
misterio que termina con nuestras vidas. Ese dolor que separa a la madre de uno
de sus hijos. Esa pena que hará llorar a Marta y María. Esa experiencia por la
que pasarás tú un día. Pero... ¿puede morir el amor? Un día resucitarás, y
nosotros contigo. La muerte, entonces, será vencida.
Mujer: es
algo maravilloso, como tu Madre. Es esa joya de la creación que sirve como
santuario de la vida y como calor del hogar. Es esperanza, belleza y ternura.
Es... Jesús, me callo: siempre me quedo corto cuando pienso en tu Madre.
Nazaret: es
el pueblo donde fuiste concebido. Ahora es tu casa, pero me parece que se ha
quedado pequeño. Tu casa es el mundo, tu cetro es la tierra, tu corona son las
estrellas, y tu cama... un poco de paja. Aún no entiendo cómo lo más grande se
puede contentar con un poco de pan de pobres.
Niños: los
que pueden entrar en el Reino de los cielos. Los que acogen tu venida. Los que
no se complican. Los que confían en sus padres como tú en el Padre.
Nube: una
señal de esa lluvia bendita con la que tu Padre prepara los campos para la siembra.
Oveja:
vale mucho tanto si está en el rebaño como si escapa por ahí. Sé que irás a
buscar la perdida, Jesús, pero no te olvides de cuidar también a las 99 que se
quedan en el redil (no sé si me harás caso, pues veo que amas mucho a tu
Padre).
Pájaro: un
animal que vuela y que siempre tiene algo para comer. No trabaja como tu Madre
y yo para que en casa esté siempre todo listo. ¿Por qué tu Padre quiere tanto a
los pájaros? Quizá para enseñarnos a volar, a pensar en el cielo, en medio de
las mil aventuras de la vida que tienen siempre nuestros ojos en el suelo.
Pan: lo
que comes todos los días y lo que convertirás en tu Cuerpo antes de la Pascua y
a lo largo de los siglos.
Pecado: eso
que nos hace tanto daño a los hombres pero que Dios puede borrar desde que tú
viniste al mundo.
Pobreza:
para algunos, una maldición, un fracaso. Para tu Madre y para mí, no puede
haber pobreza desde que tú estás en casa...
Templo:
era el lugar donde nos encontrábamos con Dios. Ahora tú te has convertido en
algo mucho más importante que el Templo...
Tentación:
esa prueba por la que pasamos todos los hombres y que nos invita a construir la
vida sin Dios.
Trabajo: lo
que hago yo y lo que tú harás cuando puedas coger la sierra y el martillo. Lo
que trae el pan para la casa y la dignidad para la familia. Lo que se convierte
en nuestra colaboración a la generosidad infinita de tu Padre que da comida a
los gorriones y azadas a los hombres.
Vida: lo
que corre por tus venas, lo que trabaja en tus células, lo que impulsa tu corazón
y lo que te permite amar de modo humano. Vida es un suspiro de tu Padre, una
poesía de tu Madre, tu llanto en la noche de Navidad y tu victoria (que es
victoria nuestra) al salir del sepulcro un domingo de Pascua.
Viento: eso
que sopla y no sabemos si viene del Este o del Oeste. Para ti, ya lo sé, es
como el Espíritu, que nos lleva a ser buenos y a vivir tu Evangelio.
Vino: lo
que bebemos los días de fiesta y lo que convertirás en tu Sangre.
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