Señor, detrás de tantas arrugas se esconde mucho amor.
Detrás de pasos torpes y vacilantes muchas horas de pie trabajando o cuidando un hogar. Detrás de tantos dolores de espadas mucha vida levantada. Detrás de alguien con bastón o andador, torpe ya en su caminar, una vida de sacrificio y de entrega. Detrás de olvidos y repeticiones que nos cansan, una mente que estuvo pendiente de mil cosas, y que ahora parece querer olvidar. Las marcas del desgaste de la vida, que muchos quieren disimular, son trofeos de amor y sacrificio que no se deben ocultar.
Qué hermosos atardeceres humanos para quienes los quieran disfrutar.
Y en tu atardecer, Señor te veo colgado de un madero, aparentemente derrotado, tu espalda flagelada, tu cara desfigurada por los golpes, tus labios rotos, tu frente sangrante por las espinas, tus manos y tus pies traspasados. Muchos al mírate volvían el rostro.
Y, sin embargo, te miraban y no se avergonzaban tu Madre, el discípulo amado y unas pocas mujeres. Y ¿qué veían ellas, Señor? Veían amor, mucho amor, demasiado amor.
El secreto que un día comunicaste a Nicodemo se hizo real en aquel atardecer.
Donde muchos leían descarte, se escondía el mayor gesto de reconciliación, el abrazo de Dios.
En mí, Señor, reconozco que las marcas del desgaste del tiempo que pasa no todas son fruto del amor. Algunas son fruto de torpezas y vacilación. Pero quiero mírate en el atardecer de tu vida, para ver si mis llagas y heridas puedan ser cicatrizadas con tu perdón.
No me estás juzgando, condenando, ni acusando; me estás reconciliando.
Mirarte me hace bien. Mirarte es una escuela donde aprender. Mirarte una mano que levanta y un abrazo que rescata.
Y si encima me miras, y es el mejor acicate para seguir viviendo y luchando hasta el final No sé si me dejarás vivir un atardecer de desgaste y dependencia. No sé cuál será mi fin.
Pero, Señor, que en mis horas muertas sepa mírate sólo a Ti.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Tu opinión es importante.
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.