lunes, 22 de junio de 2026

ORACIÓN FIN DE CURSO DE CATEQUISTAS

 Oración para finalizar el curso de catequesis.

Señor, cuando comenzó el curso pusiste en mis manos a un grupo de personas. No las elegí. Ahora quiero recordarlos…………………..                           Cada rostro y cada nombre, me habla de alguien especial. Llegado este momento te los devuelvo y los pongo bajo tu cuidado. En cada sesión Tú me los ponías en mis manos. Y al terminar te los devolvía, en la espera de seguir aportando algo a sus vidas. Iba con mi pobreza, pero con mi ilusión. Llevaba unas semillas que había preparado cuidadosamente y las esparcía con delicadeza y cariño. No intentaba atraerlosa mí, sino llevarlos a Ti. No contaba cosas raras cuando hablaba de Ti, sino aquellas cosas que aprendí sobre Ti, y que con el paso del tiempo he visto que son verdad. Intentaba que mi mente, mis palabras y mi corazón funcionasen a una. Te doy gracias porque de forma misteriosa has contado conmigo. No siempre me he encontrado igual, y en ocasiones he estado hasta desanimado. Cuando he hablado de algunas cosas en tu nombre he sentido que tu palabra me cuestionaba, porque no siempre vivo del todo lo que predico. Pero reconozco que, al verme obligado a presentar esa página de tu palabra, me he sentido interpelado a vivirla mejor. Tal vez en ocasiones me he podido sentir solo. Tal vez no haya buscado el apoyo de mis hermanos, o no los haya apoyado de manera suficiente. No He querido hacer esta tarea en solitario. Es cierto que te tengo a Ti, pero también necesito de tu Iglesia, de tu familia, que es la mía. Me he encomendado a tu Madre y he sentido su cariño y protección. He intentado superar pequeños roces y desencuentros que son normales entre personas que se quieren y se apoyan. En muchas ocasiones me he planteado si debo seguir con esta tarea a la que me has llamado. Cuando me siento cansado me pregunto si Tú te sientescansado de mí Cuando me quiero justificar en la cantidad de cosas que tengo en mi vida, pienso en que Tú siempre tienes tiempo para La Eucaristía, el sagrario y la mirada a la cruz han sido las gasolineras donde he recibido el combustible para seguir funcionando. El ratito de oración de cada día el aceite que hace que el motor vaya bien. Algunos hermanos el aire que ha inflado mis neumáticos. La respuesta sincera de algunas de los niños o padres la ventilación que me ha permitido respirar. Ahora tengo por delante un tiempo de merecido descanso.         A nivel de fe un tiempo para Ti y para mí. Ahora quiero recibir clases particulares tuyas y que seas mi entrenador personal.      El tiempo que dedicaba a la catequesis durante el curso me gustaría dedicarlas ahora a Ti, gozando contigo, sintiendo tu cariño y manifestándote el mí: Decirte que te quiero, que te necesito, que no me abandones y que me ilumines. Sigo teniendo mi trabajo, mi familia, mis ocupaciones. Sigo teniendo a esta mi Iglesia que es tu familia y la mía. Cuídame, Señor, como Tú sólo sabes hacerlo. Cura las heridas que pueda tener mi alma. Ayúdame a aceptarme con paciencia, a irme conociendo cada día más. Ayúdame para que el tarro de la misericordia, que cura tantas heridas y nos hace ver con compasión a las personas, esté siempre lleno. Que sepa descubrir tus llamadas para que no se empobrezca mi vida. Que sepa descubrir que en el fondo sólo tengo lo que he dado. Que no avergüence nunca de Ti y que sepa que me rodea tu gracia y que siempre puedo contar contigo, aunque no lo merezca. Contigo siempre cuento, Señor.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Tu opinión es importante.

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.