Nosotros no deberíamos dejar que la Navidad pase sin pena ni gloria.
Porque celebramos la Navidad para que nuestra vida experimente un
cambio notable.
Ese niño pequeño, frágil, vulnerable que contemplamos en el pesebre es
el mismo Dios que viene a salvarnos.
El acto de ignorar al más frágil de nuestros hermanos es, en esencia, una
forma de cerrar la puerta al mismo Dios.
Desde el grupo de Caritas parroquial pedimos al niño Dios recién nacido
que sostenga nuestras decisiones y nos haga artesanos de paz y
esperanza para poner a los pobres en el centro de la vida de la Iglesia.
Queremos desear a toda la comunidad un bendecido comienzo,
confiando en la obra lenta de Dios que nos pide poner nuestra libertad a
Su servicio y nuestra dignidad a Su cuidado, para poder construir de Su
mano un 2026 donde aprendamos a convivir, a vivir con otros, para ser
una Iglesia en salida que ama, que abraza lo diferente, que acoge, que
sirve.
Queremos agradecer de todo corazón a toda la comunidad por las
donaciones de alimentos y juguetes y por sus oraciones.
A todos los grupos parroquiales, al IES José Zerpa, al colegio La
Cerruda, a la Casa Galicia, a Modas Cristal, al Club de Leones, a Bimbo
y a Caritas de San Fernando y a Caritas de Arucas.
Durante el mes de DICIEMBRE hemos acogido a 79 familias y la colecta
del mes ha sido de 933 €
Que tengamos y entre todos hagamos un feliz 2026

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Tu opinión es importante.
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.