domingo, 30 de julio de 2023
viernes, 28 de julio de 2023
AHORA TIENE QUE VENIR LO MEJOR
AHORA TIENE QUE VENIR LO MEJOR
Acabamos de tener unas elecciones y me da que los resultados no contentaron a nadie. Unos porque se habían hecho ilusiones y otros porque temiendo lo peor, resulta que pueden hasta continuar con lo que estaban haciendo. Pero les digo, que la situación no acaba de convencerme. Entre otras cosas porque lo que tienen que hacer unos y otros es pensar en los que les han votado y pensar en un proyecto no a cuatro años vista, sino para más largo plazo. Ojalá que se pueda hacer.
Una de las quejas hacia los políticos de cualquier signo es que no suelen tener «mirada de futuro», generalmente programan sus planes y proyectos a «cuatro años vistas», hasta las siguientes elecciones. Pero hay necesidades sociales y grandes proyectos que requieren empezar a prepararlas ya para que lleguen a hacerse realidad, aunque tarden un plazo largo en realizarse. A nivel educativo, sanitario, de prestaciones sociales, etc...
El ser humano no nace con la vida “hecha”, la tenemos que ir construyendo; y esto requiere ir más allá de lo inmediato y también aceptar la lentitud del crecimiento. Y es cierto que una buena parte del tiempo la necesitamos para cubrir nuestras necesidades más inmediatas o urgentes, pero no debemos limitarnos a esto. El Señor nos invita a tener mirada de futuro, con una expresión que ya apareció el domingo pasado y hoy ha vuelto a aparecer: al final de los tiempos. Muchas veces, desde una interpretación literal de las palabras e imágenes la rodean, esta expresión la hemosentendido en un sentido catastrófico, o como un juicio condenatorio, algo que nos provoca temor.
Pero no es ése su verdadero sentido. La semana pasada, con la parábola del trigo y la cizaña y la siega, y esta semana, con la comparación con una cesta repleta de peces que luego son separados en malos y buenos, Jesús nos está haciendo una llamada a la esperanza: aunque ahora bien y mal se encuentran casi siempre mezclados, el poder del mal no tendrá la última palabra. Al final de los tiempos tendrá lugar la separación definitiva entre el bien y el mal; al final de los tiempos tendrá lugar la victoria del bien y la derrota del mal.
Por eso necesitamos tener una mirada de futuro, porque al final de los tiempos se cumplirá nuestra esperanza de plenitud, de felicidad, de vida eterna en el Reino de los Cielos. Éste es el tesoro escondido, la perla preciosa que, gracias a Jesús, hemos encontrado. Por eso, tener una mirada de futuro requiere que tomemos en serio nuestra vida y que seamos responsables ya desde ahora.
Para formar nuestra mirada de futuro, podemos hacer nuestra la experiencia del rey Salomón, que hemos escuchado en la 1ª lectura. Cuando el Señor le dijo: “Pídeme lo que deseas que te dé”, él pidió un corazón atento para discernir entre el bien y el mal. Tener mirada de futuro es un ejercicio permanente de discernimiento, de búsqueda de la voluntad de Dios en nuestro día a día, para que el gran proyecto que es nuestra vida llegue a hacerse realidad al final de los tiempos.
Y desde ese discernimiento tendremos que hacer opciones y aprender a dejar de lado cosas valiosas para nosotros, y nos costará hacerlo. Pero las dejaremos no porque sean malas, sino porque no se pueden comparar con el Tesoro que hemos encontrado, y merece la pena dejarlas y así alcanzar el Reino de los cielos al final de los tiempos.
Pues no es tarea fácil.
Por cierto, FELICES VACACIONES a todos.
Hasta la próxima.
Paco Mira
jueves, 27 de julio de 2023
VIGILIA DE ENVIO JMJ
LOS JÓVENES HAN CELEBRADO LA VIGILIA DE ENVIO A LA JMJ.TODOS REZAMOS PARA QUE EL ENVIO SEA FRUCTIFERO EN ELLOS Y QUE DESCUBRAN EL SÍ QUE MARÍA DIÓ.
HACER CLIC EN LA FOTO👇👇👇👇👇👇👇👇👇👇👇👇👇👇👇
sábado, 22 de julio de 2023
viernes, 21 de julio de 2023
LECTURAS DEL PRÓXIMO DOMINGO 16º DEL TIEMPO ORDINARIO - CICLO A
Primera lectura
Lectura del libro de
la Sabiduría (12,13.16-19):
Salmo
Sal
85,5-6.9-10.15-16a
R/. Tú, Señor, eres bueno y
clemente
Tú, Señor, eres bueno y
clemente,
rico en misericordia, con los
que te invocan.
Señor, escucha mi oración,
atiende la voz de mi súplica.
R/.
Todos los pueblos vendrán
a postrarse en tu presencia,
Señor;
bendecirán tu nombre:
«Grande eres tú, y haces maravillas;
tú eres el único Dios.» R/.
Pero tú, Señor, Dios clemente
y misericordioso,
lento a la cólera, rico en
piedad y leal,
mírame, ten compasión de mí.
R/.
Segunda lectura
Lectura de la carta
del apóstol san Pablo a los Romanos (8,26-27):
Palabra de Dios
Evangelio del
domingo
Lectura del santo
evangelio según san Mateo (13,24-43):
Les propuso esta otra
parábola: «El reino de los cielos se parece a un grano de mostaza que uno
siembra en su huerta; aunque es la más pequeña de las semillas, cuando crece es
más alta que las hortalizas; se hace un arbusto más alto que las hortalizas y
vienen los pájaros a anidar en sus ramas.»
Les dijo otra parábola: «El
reino de los cielos se parece a la levadura; una mujer la amasa con tres
medidas de harina y basta para que todo fermente.»
Jesús expuso todo esto a la
gente en parábolas y sin parábolas no les exponía nada. Así se cumplió el
oráculo del profeta: «Abriré mi boca diciendo parábolas; anunciaré los secretos
desde la fundación del mundo.»
Luego dejó a la gente y se fue
a casa. Los discípulos se le acercaron a decirle: «Acláranos la parábola de la
cizaña en el campo.»
Él les contestó: «El que
siembra la buena semilla es el Hijo del Hombre; el campo es el mundo; la buena
semilla son los ciudadanos del reino; la cizaña son los partidarios del maligno;
el enemigo que la siembra es el diablo; la cosecha es el fin del tiempo, y los
segadores los ángeles. Lo mismo que se arranca la cizaña y se quema, así será
el fin del tiempo: el Hijo del Hombre enviará sus ángeles y arrancarán de su
reino a todos los corruptos y malvados y los arrojarán al horno encendido; allí
será el llanto y el rechinar de dientes. Entonces los justos brillarán como el
sol en el reino de su padre. El que tenga oídos, que oiga.»
Palabra del Señor
QUIÉN ES BUENO Y QUIEN ES MALO?
España es un país muy dado a los refranes, o a las palabras y frases que casi vienen hechas. Por ejemplo: Todo el mundo es bueno, mientras no se demuestre lo contrario”. Pero el día a día, nuestra realidad, nos demuestra que no todo el mundo es bueno, que hay personas malas, aunque suene fuerte la palabra. Personas que intencionadamente hacen daño a los demás, a veces incluso, provocando grandes sufrimientos en otros. No hace falta que sean el vecino o el que no conocemos, incluso pueden ser personas muy cercanas a nosotros.
Si seguimos con el ejemplo de la semana pasada, de la agricultura, en la que el sembrador salía a los campos a esparcir la semilla, este fin de semana, volvemos a sembrar, volvemos a los campos de la vida, donde se esparce la semilla y nos encontramos con una contradicción. Si Dios siembra buena semilla, ¿de dónde sale la cizaña? Y,es curioso como el propio Jesús responde: un enemigo lo ha hecho.
Sin duda nos estamos encontrando con el problema del Bien y del Mal, del mal en el mundo, del mal incluso en las personas, ante las que nosotros nos preguntamos: ¿cómo puede ser esta persona tan mala?, ¿cómo puede actuar de esta manera?: violencia de género, contra la inocencia de los niños, contra los ancianos, las situaciones internacionales que estamos viviendo, etc. quizás los medios de comunicación nos ayudan más a ver lo negativo que lo positivo de la vida. Quizás eso venda más. Incluso, hemos facturado a más de uno/a al infierno (pues seguro que se va al infierno, por una circunstancia o por otra). Somos muy rápidos a la hora de ver los defectos en los demás antes que en nosotros.
Menos mal que nuestro Padre Dios no es igual con nosotros. La paciencia de Dios es infinita, por eso no tiene prisa en arrancar la cizaña de raíz, nos deja tiempo para el arrepentimiento, para reconocer los errores, para saber rectificar en el momento en que nos equivocamos. Dios da tiempo al tiempo, porque este – el tiempo – acaba poniendo a cada uno en su sitio. Cuando en el atardecer de la vida nos examinen del amor, sabremos quienes son trigo y quienes son cizaña, mientras convivimos juntos en el mundo y en el interior de cada uno.
Por eso, como dice Pablo en la segunda lectura, el Espíritu acude a nosotros con gemidos inefables, y por ello estamos llamados, cada vez más a la conversión, a reconocer que nos equivocamos, a poder pasar por el tamiz del corazón aquello que no hacemos bien.
Jesús nos invita a seguir sembrando la buena semilla del Evangelio confiando en su propia fuerza, aunque nos parezca que abunda más la cizaña e incluso que ahoga la buena semilla, puesto que el reino de los cielos se parece a un grano de mostaza que uno toma siembra en su campo; aunque es la más pequeña de las semillas, cuando crece es más alta que las hortalizas… y también se parece a la levadura; una mujer la amasa con tres medidas de harina, hasta que todo fermenta.
El que quiera ser seguidor de Jesús debe vencer al mal a fuerza de bien (cfr. Rm 12, 21), para reflejar el estilo de Dios que Jesús nos mostró, porque actuando así, enseñaste a tu pueblo que el justo debe ser humano, y diste a tus hijos una buena esperanza, porque concedes el arrepentimiento a los pecadores. Jesús nos invita a no erigirnos en segadores sino en sembradores, siempre es más fácil tirar, cortar, señalar, arrinconar... que creer y confiar en el poder de Dios que, con su perdón infinito ofrecido a todos, puede transformar lo que hoy es cizaña en buen trigo.
Hasta la próxima.
Paco Mira
miércoles, 19 de julio de 2023
domingo, 16 de julio de 2023
ACCION DE GRACIAS
Si ayer tuvo lugar la ordenación de diácono, hoy se ha dado gracias al Señor Jesus por llamar obreros a su mies. La semilla ha caído en tierra buena para dar su fruto. Gracias Paco por saber dar respuesta al sembrador.
Hacer clic👎👎👎👎👎👎abrir fotos
sábado, 15 de julio de 2023
AGENDA SEMANA 17 AL 23 DE JULIO
LUNES 17.
A LAS 18:30 HS. REZO DEL SANTO ROSARIO.
A LAS 19:00 HS. CELEBRACIÓN DE LA EUCARISTÍA EN LA PARROQUIA.
MARTES 18.
A LAS 10:30 HS. ORACIÓN COMUNITARIA DE LAUDES EN LA PARROQUIA DE SAN RAFAEL ARCÁNGEL.
A LAS 18:30 HS. REZO DEL SANTO ROSARIO.
A LAS 19:00 HS. CELEBRACIÓN DE LA EUCARISTÍA ENLA PARROQUIA.
MIERCOLES 19.
A LAS 18:30 HS. REZO DEL SANTO ROSARIO.
A LAS 19:00 HS. CELEBRACIÓN DE LA EUCARISTÍA EN LA PARROQUIA. ESTA CELEBRACIÓN SERÁ PRESIDIDA POR AMBROSIO QUE CELEBRA SUS BODAS DE PLATA SACERDOTALES Y ESTUVO SIENDO SEMINARISTA DE PASTORAL EN ESTA PARROQUIA. A CONTINUACIÓN REZO COMUNITARIO DE VÍSPERAS EN LA PARROQUIA.
JUEVES 20.
A LAS 18:30 HS. REZO DEL SANTO ROSARIO.
A LAS 19:00 HS. CELEBRACIÓN DE LA EUCARISTÍA EN LA PARROQUIA. A CONTINUACIÓN ESPACIO DE ORACIÓN PERSONAL Y COMUNITARIO CON EXPOSICIÓN DEL SANTÍSIMO.
VIERNES 21.
A LAS 18:30 HS. REZO DEL SANTO ROSARIO.
A LAS 19:00 HS. CELEBRACIÓN DE LA EUCARISTÍA EN LA PARROQUIA.
SABADO 22.
A LAS 19:00 HS. REZO DEL SANTO ROSARIO.
A LAS 19:30 HS. CELEBRACIÓN DE LA EUCARISTÍA EN LA PARROQUIA.
DOMINGO 23 DOMINGO XVI DEL TIEMPO ORDINARIO.
A LAS 08:00; 12:00 Y 19:00 HS. CELEBRACIÓN DE LA EUCARISTÍA EN LA PARROQUIA.
viernes, 14 de julio de 2023
LECTURAS DEL XV DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO
Primera lectura
Lectura del libro de Isaías 55, 10-11
Esto dice el Señor:
«Como bajan la lluvia y la nieve desde el cielo,
y no vuelven allá sino después de empapar la tierra,
de fecundarla y hacerla germinar,
para que dé semilla al sembrador
y pan al que come,
así será mi palabra que sale de mi boca:
no volverá a mí vacía,
sino que cumplirá mi deseo
y llevará a cabo mi encargo».
Salmo
Sal 64, 10. 11. 12-13. 14
R/. La semilla cayó en tierra buena y dio fruto.
Tú cuidas de la tierra, la riegas
y la enriqueces sin medida;
la acequia de Dios va llena de agua,
preparas los trigales. R/.
Así preparas la tierra.
Riegas los surcos,
igualas los terrones,
tu llovizna los deja mullidos,
bendices sus brotes. R/.
Coronas el año con tus bienes,
tus carriles rezuman abundancia;
rezuman los pastos del páramo,
y las colinas se orlan de alegría. R/.
Las praderas se cubren de rebaños,
y los valles se visten de mieses,
que aclaman y cantan. R/.
Segunda lectura
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los
Romanos 8, 18-23
Hermanos:
Considero que los sufrimientos de ahora no se pueden
comparar con la gloria que un día se nos manifestará. Porque la creación,
expectante, está aguardando la manifestación de los hijos de Dios; en efecto,
la creación fue sometida a la frustración, no por su voluntad, sino por aquel
que la sometió, con la esperanza de que la creación misma sería liberada de la
esclavitud de la corrupción, para entrar en la gloriosa libertad de los hijos
de Dios.
Porque sabemos que hasta hoy toda la creación está gimiendo
y sufre dolores de parto.
Y no solo eso, sino que también nosotros, que poseemos las
primicias del Espíritu, gemimos en nuestro interior, aguardando la adopción
filial, la redención de nuestro cuerpo.
Evangelio del día
Lectura del santo evangelio según san Mateo 13,
1-23
Aquel día, salió Jesús de casa y se sentó junto al mar. Y
acudió a él tanta gente que tuvo que subirse a una barca; se sentó y toda la
gente se quedó de pie en la orilla. Les habló muchas cosas en parábolas:
«Salió el sembrador a sembrar. Al sembrar, una parte cayó
al borde del camino; vinieron los pájaros y se la comieron. Otra parte cayó en
terreno pedregoso, donde apenas tenía tierra, y como la tierra no era profunda
brotó enseguida; pero en cuanto salió el sol, se abrasó y por falta de raíz se
secó. Otra cayó entre abrojos, que crecieron y la ahogaron. Otra cayó en tierra
buena y dio fruto: una, ciento; otra, sesenta; otra, treinta.
El que tenga oídos, que oiga».
Se le acercaron los discípulos y le preguntaron:
«Por qué les hablas en parábolas?».
Él les contestó:
«A vosotros se os han dado a conocer los secretos del reino
de los cielos y a ellos no.
Porque al que tiene se le dará y tendrá de sobra, y al que
no tiene, se le quitará hasta lo que tiene. Por eso les hablo en parábolas,
porque miran sin ver y escuchan sin oír ni entender. Así se cumple en ellos la
profecía de Isaías:
“Oiréis con los oídos sin entender; miraréis con los ojos
sin ver;
porque está embotado el corazón de este pueblo, son duros
de oído, han cerrado los ojos;
para no ver con los ojos, ni oír con los oídos, ni entender
con el corazón,
ni convertirse para que yo los cure”.
Pero bienaventurados vuestros ojos porque ven y vuestros
oídos porque oyen. En verdad os digo que muchos profetas y justos desearon ver
lo que veis y no lo vieron, y oír lo que oís y no lo oyeron.
Vosotros, pues, oíd lo que significa la parábola del
sembrador:
si uno escucha la palabra del reino sin entenderla, viene
el Maligno y roba lo sembrado en su corazón. Esto significa lo sembrado al
borde del camino.
Lo sembrado en terreno pedregoso significa el que escucha
la palabra y la acepta enseguida con alegría; pero no tiene raíces, es
inconstante, y en cuanto viene una dificultad o persecución por la palabra,
enseguida sucumbe.
Lo sembrado entre abrojos significa el que escucha la
palabra; pero los afanes de la vida y la seducción de las riquezas ahogan la
palabra y se queda estéril.
Lo sembrado en tierra buena significa el que escucha la
palabra y la entiende; ese da fruto y produce ciento o sesenta o treinta por
uno».
HAY QUE PREPARAR LA TIERRA
HAY QUE PREPARAR LA TIERRA
El otro día, aprovechando los días de calor, y con un paseíto por la avenida de canarias de Vecindario, en un banco había dos personas de avanzada edad que se estaban recreando en cómo cada uno de ellos preparaba la tierra para las plantaciones correspondientes: hay que arar, hay que echar el guano, tengo que llamar el tractor, las hojas tienen que salir de una manera determinada... y hablaban con una naturalidad tan pasmosa que yo no entendía nada. Pero había algo que a los dos le caracterizaba: pasión, entusiasmo, interés... y también coincidían en algo: era duro y a veces no te daba la satisfacción que tú habías puesto cuando plantabas.
Este fin de semana, se nos habla de un sembrador. Casi siempre ponemos el acento en el que siembra. Es verdad que no es fácil hacerlo y – como oía a las personas de edad – lleva su trabajo. Pero tan importante es plantar como preparar o escoger la tierra. Después la naturaleza, el riego, la dedicación, el mimo, las fechas, etc. harán lo demás.
Salió el sembrador a sembrar. Quiero imaginar una hora temprana para que los rigores de la climatología no empañen el buen hacer, y sobre todo, según ellos, no había que tener prisa. Uno de ellos recordaba el refrán que decía que las prisas eran malas consejeras. La naturaleza se encargaría de lo demás.
A veces, en nuestra Iglesia, tenemos prisa en que la siembra surta el efecto ya, sin dilación, con la rapidez con la que actuamos en la vida diaria y queremos que los grupos de la parroquia haya no sé cuántos confirmandos, que hagan la primera comunión no sé cuántos chiquillos, que tengamos más de cuarenta catequistas y no sé cuántos grupos en la parroquia. Si no funciona es que no hicimos las cosas bien, hemos fallado, hay que cambiar por completo el método utilizado, etc....
Y, sin embargo, el método de Jesús es la paciencia. No hay prisa: siembra, abona, riega, habrá semillas que no caigan en tierra buena, otras se la comerán los pájaros, otras serán fuera del surco... pero habrá alguna que caerá donde tenga que hacerlo y dará su fruto y además este será abundante.
Cuantas veces vamos a una charla, a un retiro, a unos ejercicios espirituales... y no nos dicen nada y al cabo del tiempo nos viene a la mente lo que habíamos escuchado y empezamos a hacer mella en lo que habíamos meditado. Es verdad, también, lo que nos decían los dos hombres maduros: hay que ser constantes, hay que saber regar, hay que controlar los ciclos de la naturaleza, puesto que, si no es época de plantar algo, por más que nos empeñemos no tenemos el fruto que nos corresponde.
Creo que es bueno que recemos para que la tierra siga dando su fruto. Probablemente en las vocaciones (presbiterado, diaconado, vida consagrada, etc) es donde queremos que más se note. Sin embargo el evangelio da infinidad de pluralidades: al laicado comprometido, al laicado con responsabilidad dentro de la Iglesia, a la responsabilidad de los laicos en tareas y misiones pastorales: sin duda es una labor de abono amplia y no restrictiva.
Ojalá que nos dejemos – como tierra – preparar para poder ser abonados por el sembrador. Ojalá que demos los frutos que él espera de nosotros. Seguro que si hacemos eso, el cambio climático espiritual no tendrá mucha mella en nosotros.
Hasta la próxima.
Paco Mira