Tuve yo una vecina, hace de esto bastantes años, que sabía de mi vida…bastante más que yo. A veces llegaba alguien a la casa parroquial, tocaba en la puerta y ella, que siempre estaba al acecho, se asomaba y le explicaba:
Él no está, ya salió hace una hora. Creo que está en la casa de los amigos que tiene una calle más abajo.
La cosa es que muchas veces acertaba y yo ni siquiera la había visto a ella desde hacía días.
Por cierto que de los muchos vecinos y vecinas que he tenido, no recuerdo haberme quejado de ninguno. Al contrario, me siento muy agradecido a ellos. Y además, casi siempre, he tenido cerca, además de a personas como Nenita, Isabel Teresa o Enma, al mismo Jesús, el Bueno, el de verdad, porque en las parroquias he vivido siempre a pocos metros de la iglesia y por tanto del sagrario. Y eso me ha permitido verlo fácilmente, hablar con Él y sentirlo como un vecino más. .
Casualmente, uno de los libros que ya estoy leyendo y que me llevo a la playa este verano es “La vecina de Jesús”. Lo escribe Toño Casado. ¿Se acuerdan? El creador de 33 El Musical. La vecina de Jesús, el de Nazaret, se llama Damiana. Y es ella quien va contando con bastante humor, lo que ve y oye de Jesusito como ella lo llama. .Porque Damiana no entiende a la juventud y mucho menos las cosas de ese chiquillo de Nazaret que tiene a la gente revolucionada.
Me parece un buen libro para conocer a Jesús desde otra perspectiva. Porque el autor recoge muchos momentos de su vida sgún los evangelistas. Pero también según la posible interpretación de los vecinos cotillas, que siempre los hay y los había. El humor es una forma bonita de transmitir el mensaje de nuestro Maestro. Que nunca nos falte.
Y precisamente otro de los libros que este verano llevo en el bolso es el Nuevo Testamento. Normalmente me acompaña siempre. Pero el de este año está recién editado y tiene interesantes novedades. Es el “Nuevo Testamento. Una adaptación al lenguaje inclusivo y canario”. Han colaborado en su edición teólogos reconocidos de nuestras islas como Juan Barreto, Felipe Bermúdez o Antonio Quintana. Y es que resulta mucho más cercano leer que Jesús nos habla utilizando ustedes en vez de vosotros. O que San Pablo ya no nos dice “Estad siempre alegres” (Carta a los filipenses) sino “Estén ustedes siempre alegres”.
Pues sí, alegre y agradecido me voy con estos libros y alguno más.
El verano suele uno aprovechar para salir con la gente amiga. O talk vez nos vamos a un apartamento y descubrimos que el vecino de al lado resulta ser una persona amable con quien se empieza una buena relación. Es la importancia de tener buenos vecinos. Te puedes sentir vigilado o o acompañado. Nade mejor que tener de vecino o vecina a gente buena, agradable, simpática, alegre. Como Jesús.
Nada mejor que ser el vecino o la vecina de Jesús.

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