viernes, 1 de septiembre de 2017

MODELO DE APRENDIZAJE EN UN MUNDO... ¿SIN EDUCACIÓN?

MODELO DE APRENDIZAJE EN UN MUNDO... ¿SIN EDUCACIÓN?
 carta

            Bueno, la verdad es que les digo que no sé si se acaban las vacaciones o que algunos las han acabado y las cogen los que no lo hicieron, no sé si tiene que haber
algunos meses específicos de vacaciones.... pues eso, que no sé. Lo que sí se es que este mes que estrenamos, el mes de septiembre, es el pistoletazo de salida para muchas cosas: inicio de cursos de pastoral en infinidad de parroquias, inicios de curso escolar en todos los centros educativos - públicos y privados -, quizás alguno con síndrome postvacacional, etc... es un mes curioso y a veces hasta complicado.
            Y si hablamos de educación, nuestro país, según todos los informes, no es el mejor parado. Parece que estamos a la cola en muchas cosas, sobre todo en materia educativa. No será por la cantidad de leyes educativas que desde la democracia hemos tenido. Y curiosamente todos los gobiernos han querido hacer la mejor ley posible (eso yo al menos no lo dudo), pero.... seguimos a la cola, parece que no hay solución y nuestros alumnos... siguen suspendiendo.
            Las lecturas de este fin de semana, nos hablan, o al menos así lo interpreto yo, de
algo que a nivel educativo se habla mucho: modelos de aprendizaje. Es decir, de qué forma podemos hacer que los alumnos, nuestros hijos, puedan aprender lo que tienen que aprender de la mejor manera posible: que si la competencia x, que el modelo Montesori, que..... y Jesús nos propone el mejor de todo: el que quiera seguirme, que se niegue a sí mismo, cargue con su cruz y....
            Probablemente nuestros alumnos de hoy en día, como nosotros en nuestra época, no asumíamos cosas que eran inevitables, entre otras razones porque eran impuestas. Y al ser humano, a nosotros que nos impongan cosas pues como que no nos gusta y a ellos les pasa lo mismo: el formarse, el tener una cultura, el tener el hábito del esfuerzo, del sacrificio, .....de que las cosas no las regalan, aunque nos lo impongan, pues como que no les, no nos gusta.
            Cargar con la cruz de cada día, no es plato de gusto. Asumir la realidad que nos toca en cada momento, a veces nos resulta realmente tedioso. Momentos de enfermedad, momentos de distanciamiento, momentos de duda, momentos de angustia, momentos de dificultad en los trabajos, momentos de mal momento familiar.... Jesús nos marca su modelo de aprendizaje. Sin duda un modelo nada fácil, que exige un máximo de los rendimientos para poder alcanzar el aprobado. Casi como a nuestros alumnos que van a comenzar el curso.
            Pero claro, también tienen que darse unas condiciones. El propio Jesús nos dice niégate a ti mismo. Y negarse a sí mismo es salir de uno mismo, es darse, es entregarse, es donarse, es compartir, es ser solidario, es abrazar, es el acompañamiento de un silencio..... Barcelona fue el ejemplo de muchos de estos negarse a sí mismo. Muchos fueron los que se donaron, los que compartieron, los que acompañaron, los que derramaron una lágrima solidaria, los que depositaron desde el silencio las tenazas que desclavan a los crucificados de un atentado.
            Ya ven que la tarea que nos queda no es poca. Probablemente y en más de una ocasión nos pasa como a nuestros alumnos, que nos dan ganas de arrojar la toalla, de no querer seguir estudiando... es como lo que Jesús le dice a Pedro, piensas como los hombres, pero no como Dios.  Pablo en la segunda lectura nos recordará que hay que discernir para hacer la voluntad del Padre, y como Padre no quiere lo malo para sus hijos y a veces nosotros no sabemos discernir lo que el Padre nos pide.
            Amigos. No tengamos síndrome postvacacional. Probablemente hemos tenido las vacaciones que nos merecemos en función de nuestro trabajo. Sigamos los modelos de aprendizaje de Jesús en un mundo en el que pienso que cada vez es menos educado, al menos en gestos, actitudes, momentos y espacios. Animo con el inicio del curso.
        Hasta la próxima
            Paco Mira



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